El vencedor del Rally de Polonia, Mikko Hirvonen, y su compañero Jari-Matti Latvala estuvieron a punto de firmar un resultado perfecto para Ford tras un fin de semana en el que dominaron sobre las rápidas especiales polacas.
Pero el desastre llegaba para Latvala cuando en la súper especial que cerraba el rally, y momentos antes de poder celebrar otro doblete para Ford, el piloto finlandés se estrellaba contra las protecciones.
"No estaba pilotando excesivamente rápido, pero giré demasiado pronto y me toqué con un protección de arena," explicaba Latvala. "El impacto rompió la dirección y en la siguiente curva ya no pude girar, lo que me llevó a estrellarme contra las protecciones del lado contrario."
El Focus RS del piloto finlandés se había estrellado, pero aún y de una forma desesperada, Latvala intentaba dar marcha atrás y terminar la especial a pesar de haber roto también la suspensión. Sin embargo, cuando comenzó a salir humo de su Focus, los comisarios lo apagaron con los extintores y ahí acabó todo para Latvala.
El finlandés y su copiloto Miikka Anttila incluso intentaron empujar el coche hasta la línea de meta, para por lo menos finalizar la prueba, pero ambos tuvieron que aceptar la realidad y enfrentarse a un inesperado y descorazonador final en el Rally de Polonia.
La tensión en el equipo Ford era importante, ya que Latvala acaba de cometer un enorme, que les privaba de unos puntos muy valiosos para la batalla por el Campeonato con Citroën.
"Es el mayor error que he cometido nunca," admitía Latvala. "Estoy muy decepcionado por todo el gruipo Ford y por Ford Motor Company. Teníamos en la mano un doblete y con esta decepción no he podido aportar ningún punto para el equipo."
El finlandés reconocía abiertamente que este error, junto a otros anteriores, quizás podría poner en peligro su continuidad en Ford.
"Lo entendería perfectamente si optaron por prescindir de mis servicios," declaraba Latvala.
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